Una de las más bellas ciudades del norte de Europa requiere recorrerla despacio, parando en cada pueblo y en cada lago para descubrir los secretos que nos aguardan. Desde el sur hasta casi la mitad del país, Estocolmo, su capital, tenemos unos 700 kilómetros en los que disfrutar con sus bellos paisajes, bosques enormes y gentes amables. Según la época del año, habrá que ir bien abrigado.